Antonio Moll

Queridos amigos,

Después de descansar unos días y poder integrar lo que ha ocurrido desde el pasado Agosto hasta el Domingo por la noche me gustaría compartir con vosotros lo siguiente:

En primer lugar quiero pedir perdón a todas las personas que se hayan visto afectadas, desilusionadas o dolidas por como se ha desarrollado el evento. Creé en mi mismo y en los demás grandes expectativas, he dado todo a Being One, sin reservas: física, mental, emocional, profesional y financieramente hablando, hasta el límite absoluto. He querido dar a todos lo mejor, a los autores, al público, a la gente de mi equipo, a los proveedores, sin límites. También he salido de mi zona de confort una y otra vez haciendo entrevistas, fotos, abriéndome a lo que iba sucediendo. He confiado plenamente en lo que me 'llegó' inesperadamente en aquella madrugada de Agosto.

Nunca dudé que agotaríamos las entradas y el evento sería rentable y podría costearse sin problemas para continuar con esta labor. Sin embargo pasaron los meses y quedaban bastantes entradas por vender. También he buscado apoyos financieros y patrocinadores sin demasiado éxito. Aún así confié y mantuve mi fe.

He cometido errores, entre otros no poner límites, no escuchar mi voz interior firmando contratos y aceptando trabajar con proveedores (en ningún caso me refiero a los últimos con los que hemos trabajado en Leganés) que no estaban alineados conmigo ni con Being One. Pero sobre todo no me he guardado nada para mi, ni respeto ni amor entregando mi 'poder' interno a los demás. Quizás no me he sentido merecedor de lo que me 'llegó' y algunas veces he actuado desde el miedo a no ser suficiente bueno para ser amado.

También he de reconocer en esta carta que siempre he tenido una gran empatía y facilidad para sentir lo que otras personas sienten, olvidándome en ocasiones de mi mismo, arrastrado por la culpa y cediendo mi voluntad a los demás. Por lo tanto puedo sentir muy de cerca y con claridad como sienten las personas que no han visto cumplidas sus expectativas con Being One, empatizo con ellas.

Dicho esto, he de ser claro y decir que siempre he actuado con la mejor intención. La semana pasada he vivido mi mayor prueba de fe hasta el momento, estuve cerca de cancelar este evento entre la madrugada del Viernes y la mañana del Sábado, pasé la noche temblando abrazado a mi pareja y pude dormir una hora, cuando me levanté reuní a los autores para buscar una solución. Finalmente la decisión tenía que tomarla yo, era mi responsabilidad. Me pregunté a mi mismo qué quería hacer yo sin importarme las circunstancias adversas o las opiniones de los demás y finalmente me acordé de lo que me llegó y el nombre de BEING ONE y decidí DAR EL ÚLTIMO PASO; CONTINUAR SIENDO UNO.

Nunca he dado orden de cancelar el evento, ni me he escondido, ni he dejado de dar la cara, estuve trabajando con todas las partes para poder llegar a una solución y seguí confiando. EL RESTO LO HICISTÉIS POSIBLE VOSOTROS, EL EQUIPO DE BEING ONE, LOS PROVEEDORES, LOS AUTORES, LOS VOLUNTARIOS, ... DE LA ÚNICA FORMA QUE PODÍA SER; SIENDO UNO.

En muchas ocasiones he dudado de cómo me llegó este evento, ¿quizás no fue inspirado y me lo inventé?, ... A día de hoy YA NO TENGO DUDAS. Desde un punto de vista 'terrenal' el evento ha sido muy diferente a las expectativas que yo me creé y ha pasado a convertirse en una experiencia SUBLIME Y PERFECTA, la mejor que la vida me podía regalar. Tratándose de un evento de crecimiento personal y espiritual creo que Being One ha recogido en 72 horas TODAS LAS EMOCIONES, PERCEPCIONES, TRANSFORMACIONES, ENCUENTROS, DESENCUENTROS Y POSIBILIDADES. MUY INTENSO, EL UNIVERSO CONCENTRADO EN MINIATURA, EN LEGANÉS.

Hay miles de percepciones diferentes, una por cada persona que estuvo allí o estaba relacionada con lo que allí ocurrió y todas están bien. Neale Donald Walsch expresó lo siguiente: '¿de verdad pensáis que alguno de vosotros estáis aquí por causalidad?, lo importante no son las circunstancias sino lo que cada uno de vosotros DECIDIS SER en esas circunstancias'.

Yo ya no soy la misma persona, he podido experimentar la belleza de la 'danza de la vida' en unas horas. Eso sí, con momentos de mucho dolor, intensidad y sufrimiento. AHORA SÓLO PUEDO DAR LAS GRACIAS POR ESTE REGALO DESDE LA HUMILDAD.

Muchas personas me preguntáis si voy a seguir, si aún tengo ánimo y fuerzas... El domingo 'LA VIDA' tenía dos 'guiños' preparados en forma de sorpresa y un mensaje claro.

ANTE ESTO, MI RESPUESTA ES SÍ, VOY A CONTINUAR.

CON TODO MI AMOR Y GRATITUD

Antonio Moll